jueves, 13 de agosto de 2009



En estos tiempos que corren, por regla general, andamos bastante estresados, perdidos y buscando soluciones a nuestra vida, ser felices. Nuestro empeño en no empatizar, en no ponernos en lugar del otro - porque siempre estamos “mirándonos el ombligo” - hace que no encontremos la felicidad. El hombre está siempre buscando llenar un hueco que tiene en lo más profundo de su ser. Pero ¿Cuál es ese hueco qué intenta llenar….?


Intentamos inconscientemente maquillar de muchas formas nuestras carencias, ese “hueco” que tenemos. Pensamos que una carrera nos dará la felicidad, que un buen trabajo con un buen sueldo nos dará la felicidad, que un casa bonita llena de comodidades nos dará la felicidad, que ser estimado por la gente va ha hacernos felices, tener salud va a ser motivo de felicidad, casarnos, tener hijos o no tenerlos va a hacernos felices, vivir como se dice ahora “singles” o solteros va ser motivo de felicidad… programar nuestra vida va a hacernos felices, eso es lo que pensamos la mayoría de los humanos.

Tener salud, dinero y amor, como decía aquella canción de los 60, no es lo único que hay en la vida. Todo es un engaño que nos hemos encargado de transmitirnos unos a otros, para espantar al fantasma del sufrimiento que sobrevuela en la mente de todo ser humano.

¿Qué ocurre cuando aparece el sufrimiento en nuestra vida? ¿Qué ocurre cuando algo de esto falla? ¿Qué ocurre cuando viene la enfermedad, cuando un matrimonio no puede tener hijos o no se aguantan como pareja, cuando nos quedamos sin trabajo, cuando nuestra vida no es como esperábamos, cuando nuestro proyecto de vida falla…? Nace la desesperación en el ser humano, la depresión, la ansiedad, la angustia, el sin sentido, el abatimiento, y en casos extremos, el suicidio.

En los países más desarrollados o con mejor nivel de vida es donde la tasa de suicidios es más alta, ¿cómo es posible? Lo tienen todo, nada les falta. Pero detrás de muchas personas a las que aparentemente la vida le va bien y no les falta de nada están vacías en su ser profundo.

Dios, al que muchos niegan, tiene la solución de todos estos problemas que azotan al hombre del siglo XXI, al hombre de la era de las comunicaciones que, curiosamente, esta cada vez mas incomunicado.
En la Iglesia está esperándonos Jesucristo, el hijo de Dios, ese que se dejó crucificar, torturar y matar como un malhechor por nosotros para dar un sentido al sufrimiento del hombre.

En el Evangelio de San Mateo Jesucristo nos dice: “venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados que yo os aliviare, porque mi yugo es suave y mi carga ligera”. Es una invitación a acercarnos a la Iglesia y dejarnos amar por Jesucristo.


En el transcurrir de la vida hay situaciones que nos hacen llorar, que nos hacen sufrir ,todo parece gris, sin vida, hay debilidad , desanimo ,dolor, nos llegamos a sentir solos(as) ,con ganas de dejarnos caer y no levantarnos mas,yo no te conozco , yo no se nada de ti, si de ti de ti quien lee ahora este pequeño párrafo, yo no se si tu estas enfermo , o estas a punto de perder tu matrimonio, o has perdido un hijo,o estas desahuciado por los medicos,o estas esperando un bebe no deseado o estas sufriendo por tu identidad sexual (homosexual, lesbiana )cualquiera que sea tu situación, ahora te digo que hay alguien interesado en ti, alguien que te acepta tal cual eres, él es Dios el todopoderoso el Creador del cielo y la tierra, el te conoce, el sabe quien eres, el si sabe lo que hay en tu corazón y desea ayudarte, levantarte ; sanar esas heridas ,quitar ese dolor, quitar esa angustia, esa preocupación,llevar esa carga por ti, por amor a ti

. y darte una nueva vida, una vida llena de paz y gozo, una vida que haga que cada día sientas sobre tu vida las misericordias de el y puedas gritar a los cuatro vientos la paz que inunda tu corazón.
Solo créele, derrama tu vida a el, y veras como tu vida da un cambio radical.

viernes, 7 de agosto de 2009

¿QUIEN ES EL ?